Sacralizando la Esperanza a través del territorio
La
Legión del Afecto realizó un recorrido por los barrios: Camilo Daza, Ospina
Pérez, La Ermita y Motilones. Durante el viaje a pie los legionarios desarrollaron el reconocimiento del territorio, un piel
a piel con sus comunidades y así dando a conocer la labor que realizan los legionarios como emisarios de la alegría, el afecto, el amor, la paz, la reconciliación y el
perdón, del arraigo por la tierra y de la exaltación por las raíces y las
costumbres ancestrales que unen al hombre con la naturaleza.
Con la integración de los legionarios de Cundinamarca, Cartagena, Sincelejo y Tibú se repudió a la muerte criminal que día a día siembra desazón en cada uno los barrios de la ciudadela Juan Atalaya. Desactivando tensión en el territorio, neutralizando esas líneas imaginarias que se tejen a través del miedo y la violencia; que solo dejan soledad y abandono. Resaltando el valor de la vida, el perdón, la reconciliación y la importancia de construir un territorio en paz desde nuestras comunidades.
Con la unión de los jóvenes de la Ermita se realizó un campeonato que estimuló los de lazos de confianza entre las comunidades regalando esperanza, luz y afecto a las víctimas que son arrebatadas por la violencia.