Viaje a Pie, Legión del Afecto es una iniciativa de jóvenes vulnerables con capacidades de visibilizar las problemáticas sociales en sus comunidades, así mismo, comparten alegrías como antídoto contra el dolor, el miedo y la violencia a través de lenguajes alternativos.
La Legión del Afecto no es ni circo ni un grupo de animadores, sin que las nobles artes de la risa y la alegría pierdan importancia –y de hecho constituyen un elemento importante de los “Lenguajes Alternativos” –, las actividades legionarias se diferencian del ámbito meramente recreativo por el análisis profundo del contexto político, social y cultural que viven los legionarios y las comunidades que acompañan y que se reflejan en cada una de sus intervenciones artísticas.
Esta reflexión y su puesta en escena es el resultado del instrumento colectivo de “planeación creación”, que es una actividad permanente y profunda, que involucra una dimensión personal del legionario y del colectivo que compone el nodo regional. Se trata de hablar y compartir su experiencia, miedos, sueños y anhelos desde una lógica no académica, vivencial y cotidiana, para que desde allí emerjan colectivamente y en profunda sintonía con las comunidades locales, la reflexión y visibilización de los problemas, pero por sobre todo, la capacidad de superarlos mancomunadamente, derrotando el miedo y el emplazamiento que genera la guerra y la violencia.
Esta reflexión y su puesta en escena es el resultado del instrumento colectivo de “planeación creación”, que es una actividad permanente y profunda, que involucra una dimensión personal del legionario y del colectivo que compone el nodo regional. Se trata de hablar y compartir su experiencia, miedos, sueños y anhelos desde una lógica no académica, vivencial y cotidiana, para que desde allí emerjan colectivamente y en profunda sintonía con las comunidades locales, la reflexión y visibilización de los problemas, pero por sobre todo, la capacidad de superarlos mancomunadamente, derrotando el miedo y el emplazamiento que genera la guerra y la violencia.
El Afecto
Luís Carlos Restrepo dice que la sociedad está organizada para la guerra y la competencia excluye la ternura. Es decir, excluye la columna uno y está organizada en la dos. Restrepo recuerda que la palabra misericordia tiene que ver con vísceras, del hebreo "amor con las vísceras". En nuestra cultura la paranoia, locura, produce un desastre en la vida afectiva en el ejecutivo y drogadicto, temen a vivencia afectiva. Para ellos la ternura es un peligro.
El Afecto es la capacidad de reconocer el cuerpo ajeno en un territorio compartido. La tesis de Restrepo es que para poder una relación afectiva, el olfato, el tacto y la mirada entran en juego. La escuela y la educación niega esas posibilidades. El gran error quedarnos en lo argumental y preparar a la gente solo para eso. Al excluir el tacto y el olfato la relación con el maestro se convierte en un control de poder del espacio, en perpetuar el autoritarismo. La tarea de la estética pedagógica es sacar del san alejo lo afectivo, este no debe seguir siendo tema de vida privada. Existe un analfabetismo afectivo.
Lo afectivo es lo efectivo
El alma mater de la Legión del Afecto puede resumirse en esta proposición: "Lo Afectivo es lo Efectivo". Básicamente esto significa que el afecto y el contacto directo obtenido mediante el piel a piel representa la forma de superior para el acompañamiento socialmente masivo a comunidades desplazadas, emplazadas y retornantes, los habitantes de la calle, los adultos, niños y ancianos víctimas de la violencia. Esta relación permite forjar confianza, protección y seguridad en las comunidades en movimiento, además de estimular el fortalecimiento de redes afectivas y fomentar la singularidad y la ternura desde la óptica de la ecología humana. De lo que se trata es de transformar esos momentos de tristeza, melancolía y desolación, en momentos de alegría y de afecto. Todo esto favorece la producción de sinergias sociales que obran como vectores capaces de transformar los objetivos de un proyecto en metas de una comunidad.
Los pobres: ¿No existen?
La excelencia del día anterior derivada de la vida cotidiana de los campesinos y de su capacidad de influenciar los entornos rurales con tecnologías apropiadas, manejo de recursos naturales y culturas ancestrales. ¿Cuáles serían los obstáculos de esa excelencia? En nuestra opinión, la falla más profunda y el principal obstáculo se producen como consecuencia de no saber oír a los que están en la otra orilla, al otro lado de donde se toman las decisiones y se eligen losDestinos. Especialmente no saber oír a los jóvenes, a sus interpretaciones, sus propuestas y sus sueños. No saber compartir con ellos, sin miedo y sin desconfianza. No reconocerlos en los lugares de encuentro donde inevitablemente socializan personas de todas las edades, sexos, clases sociales, condiciones de Vida, actividades laborales, limitaciones y discapacidades, razas y procedencia.
Para reconstruir el tejido social necrosado, es más importante tejer sueños que contar muertos. Porque solamente haciendo realidad los sueños podrá Colombia algún día dejar de contar sus muertos por violencia y terrorismo y podrá esperarse que lo más frecuente sea ver a los hijos enterrando a los padres y no éstos a aquellos. Hay que contar los muertos; es obligatorio hacerlo. Pero más desesperadamente urgente es evitar que los maten. Hay que encadenar la muerte, cuando ella es crimen y no extinción por causa natural.
Encadenar la muerte criminal
Más que un experimento de delegación de poder, lo que se busca con la inversión de la pirámide es una experiencia de transversalidad social y sociológica, que permite a los ciudadanos K, es decir a los ciudadanos anónimos, leer la sociedad e interpretar sus vidas desde la creación, la excelencia, el heroísmo, los atributos y la novedad. Si una sociedad no recupera su autoestima, la conciencia de su heroísmo cotidiano, el sentimiento de excelencia y la decisión de crear, esa sociedad, no podrá encadenar la muerte.
Ser y tener
El gran reto de las políticas sociales no es el financiar sobrevivencia en medio de la horrible miseria de las ciudades. Es otra cosa mucho más profunda y mucho más bienaventurada: es acompañar a los pobres para un cambio de mentalidad. Construir nuevos paradigmas que permitan aspirar, anhelar y creer en una vida más simple, y sin embargo más dichosa y diversa. Esa ilusión se piensa lejana porque nos da miedo ensayar, innovar; porque nos da miedo ser libres. El problema no es no tener. El problema es no poder contar con una alternativa para ser viables y felices en caso de no tener. Pero no tener absolutamente nada es biológicamente imposible. Sin embargo, el paradigma dominante moldea la mentalidad de los llamados “pobres” para hacerlos sentir absolutamente carenciados. Para que no tener sea un problema insoluble el primer paso en la ideología de la dominación es generar un sentimiento colectivo de no ser. Es esta quizá la causa del gran fracaso del desarrollo: que puso la meta en el tener, en lugar de poner la meta en el ser. La trampa consiste en el empobrecimiento espiritual que produce una sociedad de multicosas cuando se contrasta con una sociedad de carencias. Lo inaceptable es la convivencia de la sociedad de la hamburguesa con la sociedad de la aguapanela. El pueblo norteamericano se ha convertido en un ejemplo visible de este hartazgo famélico. Tienen muchos obesos, diabéticos y enfermos mentales. Porque entre otras razones, el banquete, entendido como la reunión de los amigos o de las familias para ingerir alimentos mediante ceremonias sacralizadas, está perdiendo espacio en las grandes ciudades, diseñadas solamente para dos espacios de socialización: la oficina y la cama.
Sin austeridad no hay solidaridad
Sin lugar a dudas el mundo opulento necesita hacer un alto en el camino para referenciarse con el miserable mundo de los que sufren hambre, sed de justicia y todas las vicisitudes de los humildes. Es imprescindible un llamado de austeridad que dé lugar a una inmensa reconstrucción de la solidaridad. Sin austeridad no hay solidaridad. Puede haber caridad; posiblemente filantropía, pero no es únicamente eso lo que necesitan los pobres del mundo para realizarse en la democracia. Esa austeridad tiene que ser una detente para el consumo suntuario. Ella implica mutaciones culturales profundas en las clases solventes y debe dar lugar también a drásticas sanciones tributarias.
Para unas cosas soy incluido, para otras estoy excluido. Unos días incluido, otros días excluido. Si soy de aquí me excluyen; si soy de allá me incluyen; si vivo aquí, si vivo allá; si soy feo, si soy apuesto, etc. (no haya nada más inhumano que el desplazamiento forzado)
Las Familias
Corresponde entonces a la familia construir la base social de la nueva solidaridad, cuyo sucedáneo político debe ser “rehacer la nación”. Sin esos elementos no es posible construir una nueva cuestión social. Nuestra propuesta estructura alrededor de la familia tres elementos constitutivos: primero sacralizar, segundo el territorio y tercero la igualdad de oportunidades. Sacralizar significa religar; lo cual solo es posible a través de mitos, ritos tradiciones y tabúes, el principal de los cuales en el caso colombiano tiene que ser el quinto mandamiento de todas las religiones: ¡no matarás! Esa reconstrucción es un conjunto de descubrimientos acerca del lugar donde se habita y del entorno: luz, paisaje, agua, oxigeno, zooespecies, fitoespecies, caminos, historias, huellas y ágapes - como actos de amor a personas desconocidas.
Expedición por el territorio
Con las culturas regionales y locales, todas en peligro de extinción, podríamos estructurar estrategias que además de conservarlas, nos permitan asumir sin miedo un cambio profundo de paradigmas. El planteamiento sugiere además un cambio de mirada que religue los oficios a los paisajes, a la luz, al agua, a las montañas, al encuentro con los otros y con las otras, y a la curiosidad respetuosa que caracterizó a los viajeros de otras épocas. Una especie de viaje a pie enriquecido por el mayor acercamiento sensible. Ese cambio de mirada puede sustraer gradualmente a los jóvenes del monopolio de los poderosos recursos virtuales, que los está separando alarmantemente de una relación sensible con el ambiente, la geografía y la diversidad humana.
Ingreso social
Cualquier trabajo, siempre y cuando sea honrado es respetable y es digno. Todo trabajo tiene un valor y debe de ser remunerado justamente y más si se trata de jóvenes. Se trata de solventar con financiamientos, siquiera por un año, en forma de salario integral, la acción organizada de los jóvenes contra la violencia, pero especialmente por la biodiversidad, el afecto, la transversalidad, el acompañamiento socialmente masivo y la armonía. El pago de un salario social, como alternativa al pago de beneficencia, a millones de pobres en el país, que trabajan en el sector de voluntarios, ayudaría no solo a los receptores de estas cantidades, sino también a las comunidades para las que estén trabajando. Forjar nuevas lazos de confianza y un sentido de compromiso con los demás y con los intereses del vecindario en lo que se prestan sus servicios, es algo absolutamente necesario si se pretende reconstruir las comunidades y generar las bases de una sociedad más solidaria.
Más información en: http://www.dps.gov.co/documentos/LabPaz/SistematizacionLA.pdf
Más información en: http://www.dps.gov.co/documentos/LabPaz/SistematizacionLA.pdf
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